
Cuando H.G. Wells escribió su novela sobre la máquina del tiempo, se olvidó mencionar la que tenemos en pleno centro de Barcelona: la Granja Dulcinea.
Recuerdo como siendo un tierno infante, con las orejas congeladas y la nariz en modo estalagmita, sus tazas de xocolata amb melindros era el punto de mayor felicidad de los paseos del sábado por la tarde. Ha pasado el tiempo e incluso nos han robado el verdadero frio invernal (o eso parece) y sin embargo, cuando entro y zambullo el melindro en el chocolate (ahora me lo pido en modo suizo, con nata montada) me transmuto en Marty McFly.
No diga Delorean, diga Dulcinea y póngame otro chocolate, Doc.
Granja Dulcinea
Carrer de Petritxol 2, Barcelona [MAPA] | ☏ 933 02 68 24
http://www.granjadulcinea.com/